Encendiendo el fuego en el altar familiar

15 marzo, 2020
Versículos: Colosenses 1:19,Salmo 16:11,Salmo 24:1,Efesios 3:14-29, Efesios 4:13, Juan 1:16, Hechos 2:46-47, Isaías 58:10-11, Efesios 6:13-18, Hechos 2:44

Encendiendo el fuego

Colosenses 1:19 “Agradó al Padre que en [Jesús] habitase toda plenitud”

Plenitud: cumplimiento, llenado, abundancia, riendo.

Todo lo que usted necesita está en Cristo. Para cada parte de nuestro ser Dios tiene una porción, para nuestro cuerpo, alma y espíritu. En Cristo está el recurso para que podamos vivir una vida plena. Todo vacío en Cristo Jesús es lleno.

Salmo 16:11 “Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre”

Salmo 24:1 “De el Señor es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan”

¿Cómo ser llenos de su plenitud?

Efesios 3:14-29 “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.”

Recibiendo el amor incalculable de Dios podemos ser llenos de su plenitud. Su amor tiene altura, longitud y anchura, como un arca que nos lleva a la salvación. El amor de Dios no es un amor abstracto, Él nos muestra su amor a través de las medidas de su palabra.

Efesios 4:13 NTV “Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.”

El propósito de la iglesia es que crezcamos juntos en la unidad hasta llegar a la plena madurez de Cristo, madurez en la fe. No se trata de perfección sino de caminar en madurez con el carácter de Cristo.

Plenitud también es madurez

Todo tiene un proceso y Dios quiere procesar nuestros corazones para llegar a la madurez. Él hará lo que sea necesario.

Plenitud es saciedad pero también madurez. Una vida con propósito, con visión. A veces somos creyentes que hemos dejado de pensar en la eternidad. Esta vida es una preparación para la eternidad. Dios te creó para la eternidad. Los años en la tierra son años de preparación, nuestra estadía aquí es temporal.

Juan 1:16 “Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.”

Dios trae una bendición inmerecida sobre otra bendición inmerecida. Podemos tomar de la plenitud de Cristo. ¿Qué te hace falta? Toma de Cristo Jesús eso que necesitas.

Esa plenitud te va a llevar a la madurez. Plenitud no solo son momentos de saciedad sino momentos de ser formados, para llegar a la madurez.

Hogares avivados

Dios está interesado en que nuestros hogares sean avivados ¡Encendamos el altar en nuestros hogares! Dios quiere llevarnos a ser una iglesia sincera en su devoción, empezando desde la casa, que podamos ver la gloria de Dios en nuestros hogares.

Hechos 2:46-47 “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.”

Necesitamos que en nuestros corazones haya alegría y sencillez de corazón (humildad). La perseverancia protege la alegría. Necesitamos ser perseverantes y sencillos en nuestro corazón.

Necesitamos perseverar en la palabra y en la oración. Ser familias con los fundamentos en la palabra del Señor, casas de oración llenas del Espíritu de Dios.

A veces podemos usar la iglesia como una forma de escapar de los problemas de nuestra casa pero nuestro hogar debe convertirse en un altar. Enfrentemos en el Señor las dificultades. Persevera y verás la gloria de Dios. Dios está interesado en que tengamos hogares llenos del fuego del Espíritu de Dios.

Isaías 58:10-11 “ Si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía. El Señor te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan”

Necesitamos partir el pan con el hambriento, no solo el físico sino también el espiritual. Prediquemos las buenas nuevas y perseveremos en la oración.

Efesios 6:13-18 “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos”

Necesitamos tener toda la armadura y orar en todo tiempo para poder afrontar los días malos.

Hechos 2:44 “Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas”.

Hagamos de nuestra casa tierra deseable, vivamos en unidad, que nuestros vecinos puedan creer en el Señor por nuestro testimonio.

Vivamos como iglesia en nuestra casa no solo en el templo. Hagamos de nuestras casas lugares de adoración. Más que mostrar perfección es mostrar que aún en medio de las dificultades Dios transforma todas las cosas y las usa para nuestro bien.