– En el capítulo anterior aprendíamos con nuestro amigo Isaías, lo importante que es cantarle a nuestro Dios.

– Vamos. Pero que es este lugar. Mejor sigamos leyendo: “Waw un mensaje acerca de la destrucción de Babilonia? Se ve espeluznante…”

– Hola amiguito. ¿Cómo te llamas?

– Pues que me llamo Pedrito. Y estoy intrigao leyendo una profecía de Isaías sobre la destrucción algo que se hace llamar Babilonia.

– Es un gusto tenerte con nosotros Pedrito. Este lugar es el mundo de las Iglehistorias y yo soy Jenn, para servirte. Ya sé de qué historia me hablas, ¿quieres que te la cuente?

– Pero por supuesto! Me encantan las historias de profecías. ¡Vamos a por ello!

– Resulta que el SEÑOR, mucho antes de que Babilonia fuera un reino super-poderoso, le hablo a sus hijos de Israel y Judá sobre como habría de ser destruido. Comenzó contándoles como reuniría a sus ejércitos en contra de ellos.
Sin embargo, al leer detenidamente, nos damos cuenta que también está hablando del día del Señor, el cual no es solamente un día, sino una época en la cual pasarán cosas sorprendentes incluida la segunda venida del Señor Jesús.

– Vamos pero que interesante. Contadme más por favor.

– Hola amiguitos. Fieles lectores de las escrituras. Déjenme leerles un pequeño fragmento de lo que me dijo Dios de estos sucesos tan importantes. Escuchen atentamente:
“Oigan el ruido que hay en los montes! ¡Escuchen, mientras marchan los enormes ejércitos! Es el ruido y el griterío de muchas naciones. El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales ha convocado a este ejército. Vienen desde países distantes, desde más allá de los horizontes lejanos. Son las armas del SEÑOR para descargar su enojo; con ellas destruirá toda la tierra.
Griten de terror, porque ha llegado el día del SEÑOR, el momento para que el todopoderoso destruya. Todos los brazos están paralizados de temor, cada corazón se derrite. Y todos se aterran. Les sobrevendrán punzadas de angustia, como las de una mujer que está de parto. Se miran unos a otros sin poder hacer nada, con el rostro encendido de miedo. Pues miren, el día del SEÑOR ya viene, el día terrible de su furia y de su ira feroz. La tierra quedará desolada, y con ella los pecadores serán destruidos. Los cielos se pondrán negros sobre ellos; las estrellas no darán luz. El sol estará oscuro cuando salga y la luna no iluminará. «Yo, el SEÑOR, castigaré al mundo por su maldad y a los perversos por su pecado. Aplastaré la arrogancia de los soberbios y humillaré el orgullo de los poderosos…”

– De verdad que esta historia es escalofriante.

– Tranquilo Pedrito. No tengas miedo. Porque esto le ocurrirá a gente mala que no quiso caminar con Dios y se dedicaron a hacer cosas muy malas alejados de él. Además esto que narra Isaías le ocurrió a Babilonia cuando tal y como él lo predijo, los Medos los atacaron y los destruyeron y hasta hoy esta tierra ya no es habitada.

– Oye mi amiga narradora, pero vaya que es alucinante todo lo que habéis contao. Espero poder llegar más seguido a este lugar tan guay.

– Claro que si Pedrito, por aquí te estaremos esperando con mucho gusto. Y recuerda que la destrucción será para el mundo soberbio que se ha olvidado de Dios y para todos los que creemos en Él vendrá el día en el cual seremos llevados a su Presencia y Reinaremos a su lado. No podemos menospreciar estas palabras, pero no están dichas para
llenarnos de miedo, si no de confianza en que tenemos un Dios justo que peleará por nosotros y no dejará nada impune en esta tierra.

– Pedrito, te cuento que en este momento hay muchos niños escuchando esta historia. ¿Qué tal si nos despedimos de ellos?

– Pero claro. Bueno chavales os invito para que no os perdáis otra espeluznante historia misteriosa y no dejéis de creer en el Dios Todopoderoso. Seguidnos en nuestras redes sociales y pues nada. Que nos vemos la próxima amiguitos. ¡Hasta pronto!

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